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La Industria Langostinera Argentina Enfrenta una Crisis Sin Precedentes, Miles de Millones en Pérdidas en Medio de Disputa Laboral
ARGENTINA
Tuesday, July 01, 2025, 01:00 (GMT + 9)
Cinco Mil Trabajadores Desempleados, Más de US$200 Millones en Pérdidas de Exportación Mientras Sindicatos y Empresas Pesqueras se Enfrentan por los Salarios.
BUENOS AIRES – La vital industria pesquera langostinera de Argentina está lidiando con lo que se describe como la crisis más severa de su historia, lo que ha provocado una devastación económica generalizada. Un asombroso número de 113 buques congeladores se encuentran actualmente inactivos, dejando a aproximadamente 5.000 trabajadores desempleados y resultando en más de US$200 millones en pérdidas de exportación. En el centro del conflicto se encuentra una prolongada disputa entre las empresas pesqueras y los principales sindicatos marítimos por el ajuste de un Convenio Colectivo de Trabajo que data de hace décadas.
El núcleo del desacuerdo gira en torno a los bonos de producción de los trabajadores, que están vinculados de manera controvertida a un precio del langostino de 12 US$ por kilo de 2005. Con los precios internacionales actuales del langostino cayendo a alrededor de 5.5 US$ por kilo, las empresas pesqueras argumentan que este acuerdo se ha vuelto insostenible y están presionando para un ajuste que refleje las realidades actuales del mercado.

Foto: gentineza Revista Puerto
Si bien recientemente se llegó a un acuerdo parcial con los capitanes de pesca, los sindicatos que representan a los marineros —principalmente el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y el Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape)— se han mantenido inflexibles, rechazando cualquier ajuste salarial propuesto.
Este estancamiento ha infligido un grave daño económico a ciudades portuarias vitales como Mar del Plata y Puerto Madryn. Los trabajadores, que potencialmente podrían ganar hasta AR10millones(aprox.US8.370) mensuales con bonificaciones, actualmente solo reciben un salario básico de AR500.000(aprox. US418), una fracción de sus ganancias potenciales, creando una inmensa presión en medio de las negociaciones laborales en curso. (Nota: Los tipos de cambio pueden fluctuar; cálculo basado en aproximadamente 1194 ARS por 1 USD)
Llamados a la Intervención Gubernamental en Medio del Estancamiento
Las cámaras empresariales involucradas en el conflicto —la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina, (CAPeCA) y CEPA (Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas)— enfatizan la necesidad de una resolución integral.
Agustín De La Fuente, presidente de Capip, declaró que el acuerdo con los capitanes de pesca "fue el resultado de un riguroso trabajo bilateral, basado en un análisis detallado de los costos de producción y la situación económica que enfrenta la industria del langostino congelado". Eduardo Boiero, presidente de CAPECA, expresó su confianza en que los marineros "adoptarán una postura similar, donde la razonabilidad y el diálogo prevalezcan para encontrar una solución integral a este conflicto que afecta a más de 5.000 familias". El acuerdo con los capitanes supuestamente incluye el uso del precio de exportación del langostino reportado por la Aduana para los premios de producción, siempre que lo haga de manera dinámica y refleje con precisión las condiciones del mercado.
Sin embargo, el SOMU, cuyo secretario general, Raúl Durdos, está adoptando un enfoque diferente. El sindicato ha presentado una petición al presidente Javier Milei, criticando el Decreto 340 sobre la desregulación de la marina mercante y denunciando la paralización de la flota tangonera (embarcaciones especializadas en la pesca de langostino). El SOMU afirma que el reajuste propuesto por las cámaras "no tiene base legal ni económica" ya que "no hay empresas pesqueras en quiebra".
Para resolver las diferencias, el SOMU exige la intervención del gobierno en forma de exenciones fiscales. Sus demandas incluyen una reducción de la Tasa Única de Extracción (DUE) y los impuestos a la exportación de productos pesqueros, una exención temporal para las empresas de los impuestos a los combustibles (el segundo costo operativo más grande), y el establecimiento de un régimen de excepción para las contribuciones a la seguridad social. Crucialmente, la petición del sindicato no menciona la revisión del Convenio Colectivo de Trabajo, lo que eleva las tensiones y arriesga una mayor inestabilidad en el sector.
La profundización de la crisis subraya la necesidad urgente de una solución negociada para proteger la importante industria langostinera de Argentina y los medios de vida de miles de sus trabajadores.
Source: MercoPress/Infobae
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