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Foto: Pedroza Filho, Manoel Xavier / EMBRAPA
Piscifactorías familiares brasileñas sufren grave déficit de ganancias por fallas generalizadas de gestión
BRASIL
Wednesday, May 20, 2026, 01:00 (GMT + 9)
Cuellos de botella técnicos y baja adopción de tecnología frenan a los pequeños productores acuícolas a pesar de representar la gran mayoría de las empresas nacionales
PALMAS — La acuicultura familiar en Brasil representa hasta el 40% de la producción nacional de pescado, pero aún enfrenta graves cuellos de botella técnicos que reducen la productividad, aumentan los costos y limitan el acceso a mercados más rentables. Las fallas en la gestión de los estanques, la resistencia a la adopción de tecnologías, la falta de control zootécnico y las dificultades sanitarias se encuentran entre los principales obstáculos identificados por investigadores y técnicos que trabajan en el sector.
Los datos del último censo acuícola muestran que entre el 80% y el 85% de las empresas acuícolas del país son pequeñas o familiares, concentradas principalmente en las regiones Norte y Nordeste. A pesar de su importancia económica y social, una gran parte de estos productores aún opera con bajos niveles de asistencia técnica y prácticas de gestión poco estandarizadas.
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El tema fue discutido ampliamente durante el encuentro “Acuicultura Familiar en la Región de Porto Nacional: Caracterización, Desafíos y Soluciones”. El evento fue promovido por el Instituto de Desarrollo Rural de Tocantins (Ruraltins), en alianza con la Secretaría de Pesca y Acuicultura (Sepea), el Servicio Nacional de Aprendizaje Rural (Senar) y Embrapa Pesca y Acuicultura, durante la feria Agrotins en Palmas.
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La resistencia al cambio frena la productividad
Según la zootecnista Rafaela Medeiros, uno de los principales desafíos de la asistencia técnica es convencer a los productores de modificar las prácticas de gestión tradicionales. “Para que la acuicultura prospere, la alimentación, la densidad y la calidad del agua deben estar bien alineadas. Pero a menudo llegamos a la finca y el productor se resiste a cambiar sus métodos de producción porque aprendió a manejar los peces de sus padres y abuelos”, afirma.
Señala que la biometría aún se descuida en muchas fincas, a pesar de ser considerada una de las principales herramientas para monitorear el desempeño productivo. "Es el mayor recurso que tenemos para ver si los peces se están desarrollando bien, pero a menudo se relega a un segundo plano", enfatiza.
Problemas en los estanques elevan los costos de producción
Estudios presentados por la investigadora Ana Paula Oeda en tres pequeñas piscifactorías de Porto Nacional identificaron una serie de problemas de producción, entre ellos un crecimiento inferior al esperado, baja productividad, peor conversión alimenticia y agua excesivamente clara, lo que es un signo de deficiencias en la fertilización de los estanques.
Las fallas de gestión también fueron detalladas por la investigadora Adriana Lima. Según ella, muchos productores todavía utilizan sistemas de una sola fase, en los que los peces permanecen en el mismo tanque desde la fase inicial hasta la cosecha, reduciendo drásticamente la eficiencia productiva.
Otro problema recurrente es la fertilización inadecuada de los estanques, una práctica que impacta directamente en los costos de alimentación. “El tema de la fertilización en los estanques de peces es muy importante e impacta directamente los costos de producción. En estanques adecuadamente fertilizados, el 61% del crecimiento de los peces se debe al alimento y el 39% proviene de la ingesta de zooplancton. Sin embargo, en estanques sin una fertilización adecuada, el 89% del crecimiento de los peces depende del alimento, lo que encarece mucho la producción”, explica.
La gestión financiera sigue siendo un cuello de botella crítico
Además de los problemas de cría de animales, los investigadores en el evento advirtieron sobre la urgente necesidad de profesionalizar la gestión económica en las pequeñas fincas.
La economista e investigadora de Embrapa, Andrea Munoz, destacó la importancia de registrar minuciosamente todos los costos de la actividad, incluyendo electricidad, combustible, compra de alevines y alimento. Según los expertos, muchos productores desconocen por completo su verdadero costo de producción, lo que dificulta la toma de decisiones informadas sobre expansión, comercialización y rentabilidad general.
Acceso al mercado limitado para los pequeños productores
在 el área comercial, el investigador Manoel Pedroza presentó diferentes canales para la comercialización del pescado, tales como intermediarios, frigoríficos, supermercados, ferias y mercados institucionales. Señaló, sin embargo, que mercados como los estanques de pesca pagada y la exportación están todavía en gran parte inexplorados por la acuicultura familiar.
La falta de un sello de inspección sanitaria sigue siendo una de las mayores barreras para expandir las ventas formales. "Uno de los mayores problemas que enfrento es la falta de un sello de inspección animal, lo que me impide vender a muchos lugares", reporta la piscicultora Marinalva Moura.
Para mantener su negocio, optó por la venta directa a los consumidores y en mercados al aire libre. “Mi producción de pescado es de una tonelada y lo vendo todo. Podría vender más si tuviera el sello de inspección, pero no lo tengo. Sin embargo, no dejé que eso me desanimara y hoy los consumidores compran mi pescado porque es fresco y de alta calidad”, dice. Actualmente, Marinalva Moura vende tilapia, piau, pintado y tambaquí.
Plagas biológicas y deficiencias de procesamiento encienden las alarmas
Otro desafío reportado por la productora es la proliferación del mejillón dorado en las jaulas de red utilizadas para la cría. "Estoy teniendo que reducir la producción debido a esta plaga, que debió llegar en el casco de algún barco", lamenta.
El procesamiento del pescado también fue identificado como un punto crítico para la calidad y la seguridad sanitaria de la producción. El investigador de Embrapa, Leandro Kanamaru, presentó pruebas de instalaciones de almacenamiento en frío con graves fallas de higiene, falta de hielo y manejo inadecuado del pescado durante el procesamiento.
“Desde el momento en que el pez sale del estanque, es fundamental trabajar con bajas temperaturas. El pescado debe ser transportado entre capas de hielo y procesado siguiendo las buenas prácticas. Solo así será posible minimizar los riesgos de contaminación de esta carne, que se deteriora más rápido que otras”, señala.
Fuente: Oficina de Prensa de Embrapa Pesca y Acuicultura
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