En su Centro de Innovación en Dirdal, Rogaland, la empresa global de alimentos Cargill ha presentado un nuevo concepto de alimento diseñado para satisfacer las demandas en evolución de los sistemas de acuicultura cerrados y en tierra. Desarrollada en estrecha colaboración con clientes piloto, la solución—denominada EWOS AQIUM—tiene como objetivo abordar la creciente complejidad de la piscicultura moderna.

Los sistemas de acuicultura cerrados y en tierra están ganando rápidamente protagonismo en Noruega, impulsados por ambiciones de mejorar el bienestar de los peces, reducir el impacto ambiental y reforzar el control de la producción. Sin embargo, estos sistemas avanzados también requieren insumos altamente especializados—en particular, alimentos capaces de rendir bajo estrictas condiciones tecnológicas y ambientales.
“Cuando el modelo operativo cambia, el alimento debe acompañar ese cambio. EWOS AQIUM está diseñado para funcionar en entornos de producción donde la operación estable y la buena calidad del agua son esenciales”, afirmó Ashleigh Currie (en la foto), responsable de Aplicación Tecnológica en Cargill.
Basado en años de colaboración con la industria
El desarrollo de EWOS AQIUM se basa en varios años de investigación y colaboración con acuicultores que operan en sistemas de aguas profundas, cerrados y semicerrados. Al combinar datos operativos, modelización nutricional y conocimientos sobre materias primas, Cargill ha perfeccionado el rendimiento del alimento específicamente para estos entornos controlados.
“En lugar de desarrollar un único producto, hemos trabajado paso a paso para comprender qué factores afectan realmente al rendimiento del sistema y al desempeño de los peces en la práctica. EWOS AQIUM se basa en soluciones en las que hemos trabajado durante varios años, pero que ahora se han combinado y desarrollado aún más en un concepto integral”, explicó Currie.
La retroalimentación del sector ha subrayado de forma constante la importancia de la estabilidad ambiental para lograr un crecimiento óptimo y una buena salud de los peces—un aspecto que ha influido decisivamente en el diseño del alimento.
Prioridad en la calidad del agua y la salud de los peces
En los sistemas cerrados, la calidad del agua, la tecnología y la biología de los peces están profundamente interconectadas. El nuevo concepto de alimento se centra en mejorar la estructura fecal y maximizar la utilización de nutrientes, ayudando a los operadores a mantener un agua más limpia y un funcionamiento más eficiente del sistema.

Principales beneficios:
- Agua más limpia y operaciones más estables
- Filtración más sencilla y eficiente
- Mejores condiciones para el bienestar y crecimiento de los peces
Además, el alimento está adaptado a las condiciones específicas de estos sistemas, donde factores como la luz, la temperatura y las estrategias de producción difieren significativamente de la acuicultura marina tradicional.
Resultados comprobados en pruebas piloto

Las primeras pruebas con clientes piloto han mostrado resultados prometedores. Según Cargill, el uso de EWOS AQIUM ha permitido reducir hasta en un 60% los Sólidos Suspendidos Totales (TSS), un indicador clave de la calidad del agua.
– “Entre otras cosas, observamos una reducción significativa de la cantidad de materia en suspensión en el agua, como parte de una estructura de partículas más robusta y un mejor rendimiento general del sistema”, señaló Currie.
El alimento también genera partículas más grandes y estables, lo que permite que se hundan más rápido y puedan eliminarse de manera más eficiente de los sistemas. Los análisis de filete y tejido confirman además que la composición del alimento satisface adecuadamente las necesidades nutricionales de los peces criados en estos entornos.
Una plataforma para la innovación futura
Si bien EWOS AQIUM representa un avance importante, Cargill subraya que no se trata de un producto universal, sino de una herramienta especializada para acuicultores que buscan mayor control operativo y previsibilidad.
“Los sistemas cerrados y en tierra continúan evolucionando rápidamente. A medida que la tecnología madura y adquirimos más experiencia operativa, las necesidades también cambiarán y el conocimiento aumentará. Por ello, seguiremos de cerca este ámbito y utilizaremos activamente nuevos conocimientos en el desarrollo futuro de conceptos y productos”, afirmó Currie.
Para los productores que invierten en sistemas cerrados e híbridos, Cargill aspira a posicionarse como un socio a largo plazo que contribuya a un crecimiento sostenible y a la innovación continua en el sector.