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Foto: PuntoNoticias/FIS
Garrone enciende las luces de los poteros y el 'cono de sombra' no da sobre los calamares
ARGENTINA
Tuesday, January 13, 2026, 00:10 (GMT + 9)
El periodista argentino Roberto Garrone ha publicado recientemente una columna en el medio marplatense Puntonoticias, donde denuncia con firmeza un nuevo "negociado" en ciernes: la incorporación masiva de buques poteros a la flota nacional.
Tras una introducción sobre la actual temporada de calamar, Garrone resume el panorama actual: "En términos pesqueros el 2026 recién está desperezándose entre bostezos tras el paréntesis de fin de año. Los obreros del pescado en Mar del Plata se reincorporarán paulatinamente este lunes para comenzar a reprocesar las primeras descargas de los pocos fresqueros de altura que zarparon tras el brindis del año nuevo".
Imagen de Roberto Garrone generada con IA -->
El análisis del periodista no tarda en volverse punzante al describir el inicio de la zafra: "El calamar del stock sudpatagónico confirmó que a esta altura del año es chico y poco concentrado para los poteros ansiosos que buscaron pescarlo el 2 de enero. Este experimento consolidado en el fracaso, disfrazado de defensa de la soberanía, solo le sirve a las empresas de capitales chinos a las que les sobran los recursos para destinar activos económicos y humanos a una quimera. Al resto de los 82 permisos para pescar calamar que dispensa el Estado argentino esta temporada, pocos en manos de argentinos, también le sobran, pero son más cautelosos a la hora de despilfarrarlos".
El núcleo del 'negocio': nuevas licencias en la mira
Garrone profundiza en la ambición que rodea a esta pesquería, señalando cambios sugestivos en los actores principales: "En este escenario todos desean poder meter un pie, o los dos, en esta pesquería. No, todos no, perdón… Juan Redini, referente de la flota potera, vendió su barco y empresa el año pasado a un grupo empresario de Taiwán y se volcó al negocio del langostino, asociado con una empresa china".
Bajo la premisa de que "donde hay una necesidad hay un negocio", el periodista alerta sobre el impulso oficial para ampliar la nómina de permisos: "En las últimas semanas del año pasado recobró impulso el proyecto oficial de ampliar la nómina de permisos habilitantes para la pesquería de calamar en unas 10 o 15 nuevas licencias. También están las empresas chinas con domicilio en Argentina que seguramente buscarán incrementar su flota. En los últimos años su presencia se ha fortalecido con un mayor esfuerzo pesquero. Barcos modernos y con amplia bodega: ‘Fénix Internacional’ tiene casi una docena de barcos con los ‘Xin Shi Ji’; ‘Pesquera Latina’ viene atrás con los ‘Lu Quin Yuan Yu’ que son nueve...".
El entramado político y las sombras de corrupción
La descripción más cruda recae sobre el Consejo Federal Pesquero (CFP) y la Subsecretaría de Pesca, involucrando a figuras conocidas del sector privado: "Ya es vox pópuli que la Resolución que le dará el marco jurídico la redactó Miguel Bustamante, ex Subsecretario de Pesca y uno de los grandes intérpretes de la Ley Federal de Pesca. Por estos días se debe definir el momento exacto en que conviene ingresar la Resolución al Consejo Federal Pesquero, posiblemente el mes que viene. Los permisos serían para la zafra 2027. Año de elecciones".
Garrone denuncia una alarmante falta de fomento a la industria nacional y una priorización de la recaudación (o el beneficio personal) sobre la sustentabilidad:
"Acá nadie piensa en entregar una licencia para sostener el empleo en tierra ni se pone como condición que alguno de los barcos pueda construirse en el país. Nunca en su rica historia la industria naval argentina tuvo la chance de construir un barco potero... Todo llega importado y usado, y cada vez con bodegas más grandes".
El periodista vincula estas maniobras directamente con el entorno político actual: "Digo nadie de las autoridades gubernamentales que piensan solo en monetizar el crecimiento del esfuerzo pesquero... para contribuir a la caja del gobierno libertario, donde ya quedó claro tras el ANDIS gate que el 3% es para la hermana".
Finalmente, Garrone revela cifras y operativos que pondrían en jaque la transparencia del sector: "Una alternativa en estudio es repartir 15 permisos, 2 por cada jurisdicción provincial en el litoral marítimo para que cada administración encuentre a los posibles interesados. Los otros cinco quedan en manos de la administración central... El calamar es tan buen negocio, tan desesperados por entrar se muestran varios, que nadie pone reparos en pagar el 1,5 millones de dólares que le piden de coima para salir seleccionado entre los elegidos".
¿Habrá un cambio real o solo cambio de manos?
La denuncia de Garrone apunta al corazón de la gestión actual, sugiriendo que las prácticas denunciadas responden a un plan sistemático. Ante tal gravedad, cabe preguntarse: ¿No es este el momento adecuado para que las máximas autoridades del Ministerio de Economía tomen cartas en el asunto?
Los actores honestos del sector pesquero aún esperan que el Gobierno sea claro y contundente. Tras la polémica renovación de las licencias de merluza el año pasado, el escepticismo crece. Hace dos años, al asumir su cargo, el presidente Milei anunció: "Es el FIN de la CASTA POLÍTICA, CHORRA y PARASITARIA".
La pregunta queda flotando sobre el Mar Argentino: ¿Se cumplirá finalmente la promesa de cambio o estamos asistiendo simplemente a una nueva versión de los mismos privilegios y negociados de siempre?

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